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lunes, 25 de junio de 2012

Recetas de la Guarida: Corderito lechal a la sinsabor

RECETAS DE LA GUARIDA:
 
CORDERITO LECHAL
A LA SINSABOR


INGREDIENTES (PARA 6 PERSONAS):
-Un corderito lechal.
-Un vaso de agua.
-Un vaso grande de brandy.
-1 kg de mortadela de aceitunas.
-6 panecillos de leña.
-1 kg de zanahorias.

Nota:
Debes comprar un corderito que aún no esté destetado. En los días previos, lo sigues alimentando sólo con leche. Procura que los niños no se encariñen.

PREPARACIÓN:
Buscas un lugar adecuado para el desangrado: en el patio, sobre un sumidero.
El abuelo te entrega un cuchillo muy afilado y dice que este año te toca a ti. La abuela se encoge de hombros. Como nunca te atreviste a verlo no sabes hacerlo. El abuelo te lo explica en cuatro palabras y dos explícitos gestos y se va. La abuela se encoge de hombros y también se va.
Agarras al corderito que se llama Pichu, pues tus dos hijos ya le han puesto nombre. Pichu se mea sobre el sumidero, tú también. Pichu te lame, te atrapa en su mirada, bala tiernamente, parece sonreírte. La nuez recorre tu cuello de arriba abajo. Tratas de explicarle su papel en este mundo, te sudan las manos. Tus hijos aparecen repentinamente en el patio, te increpan. Aparece tu mujer que se lleva a los niños no sin antes mirarte como lo hacía Pichu. Aparece el abuelo, te increpa, te pregunta que a qué esperas. Aparece la abuela y se lleva al abuelo, no sin antes encogerse de hombros.
Por fin estás solo, te bebes de un trago el vaso de agua, y te bebes de un trago el vaso grande de brandy. Aprietas con fuerza el mango del cuchillo, respiras profundamente, cierras los ojos, te armas de valor y, sin pensarlo, realizas una rápida incisión de un extremo a otro de un panecillo de leña y lo llenas de mortadela de aceitunas. Repites la operación con el resto de panecillos. Sirves los bocadillos envueltos en papel de cocina.
¿Las zanahorias? Para Pichu, que deja de ser lechal.
Pichu te lame. Tus hijos te lamen. Tu mujer te lame. El abuelo se lame…nta. Y la abuela se encoge de hombros.

BUEN PROVECHO

lunes, 18 de junio de 2012

Pequeños Cuentos Muchianos: "Claro de Luna"





("Clair de lune" 
de Alphonse Mucha)









Pequeños Cuentos Muchianos:
 

"Claro de Luna”


Afuera, en las calles de la ciudad, cunde el desconcierto.
La gente, inquieta, busca sin descanso entre las estrellas.
-¿Alguien sabe dónde está? –se preguntan los unos a los otros.

***

Dentro, en el hogar, ajenos a la confusión:

-¿Ya te vas?
-Sí, he de irme, es muy tarde...
-Pero, entonces, vendrá la oscuridad.
-Oh, no, mi pequeño, eso nunca ocurrirá.
-¿De verdad?
-De verdad. Mira, te dejo un puñadito de mi luz junto a tu almohada.
-Pero se apagará cuando te vayas.
-Oh, no, tranquilo, se quedará contigo hasta la llegada del nuevo día.
-Bueno…
-¿No te parece suficiente?
-Es que tengo miedo de los espíritus.
-No debes temer nada, tesoro.
Los espíritus son almas buenas que te velaran mientras duermes.
-¿Y los dragones que escupen fuego y devoran niños?
-Oh, ¿quién te contó semejante fantasía?
Los dragones adoran a los niños.
Sólo escupen fuego para calentar sus frías cuevas en invierno.
Y, además, son amigos míos. ¿No lo sabías?
-No…, vaya,  ¿podré conocerlos algún día?
-¡Por supuesto! ¿Estás más tranquilo?
-¡Sí, Gracias!
-Está bien, ahora descansa.
-¿Cuándo volverás?
-Mañana, por la noche, cuando regresen tus sueños.
-¿Me lo prometes?
-Te lo prometo. Guárdame este beso
y mañana me lo devuelves.
-De acuerdo…
-Duerme. Duerme, mi pequeño. Duerme…

***

Afuera, en las calles de la ciudad, regresa el consuelo, un tanto perplejo.
Se oye el lejano aullido del lobo impaciente.
Y la noche, al fin, se serena.

Fin


jueves, 14 de junio de 2012

Luces y sombras



LUCES Y SOMBRAS




-Parece un buen momento.
Sí, sí, lo es. Puedo escribir:

“Las hadas del mar decidieron congregarse.
Envueltas en tules de plata salada,
desprendieron sus entes de la superficie espumosa…
…espumosa, por culpa de los vertidos tóxicos, y las hadas terminaron muriendo envenenadas por la contaminación”.
FIN


-Serenidad, calma, calma.
Sí, sí, soy yo. A escribir:

“…desprendieron sus entes de la superficie espumosa.
Habló una de la hadas, hablaron todas.
Una sola voz que recorría sus almas.
El Sol les guiñó un generoso rayo de fuego:
aceptaba su encargo…
…su encargo de broncearlas. Las hadas se pusieron a hacer topless y terminaron con un cáncer de piel de aúpa. Y la diñaron”.
FIN


-Debo concentrarme, debo concentrarme…
Sí, ahora, sí. Escribir, escribir:

“…aceptaba su encargo.
La noche huyó despavorida.
Una luz inexplicable inundó todo el planeta.
El calor sofocante, desmedido, les dejó sin habla.
Nadie entendía nada.
La angustia y el miedo se adueñaron de la razón.
Y, entonces, las voces comenzaron a penetrar en sus cerebros…
…en sus cerebros, la gente se volvió tarumba y se organizó un desmadre de tres pares de cojones”.
FIN


-Yo puedo, puedo, ¡puedo! Soy el más fuerte, sí.
Estoy sereno, estoy aquí, sí. Debo escribir. ¡Escribir!:

“El Sol…, el…, el Sol se aproximaba más y más…
más y más y más y más…
Las…, las voces de las hadas re… repetían
repetían, repetían, repetían, repetían…
Repetían: os lo avisamos, os lo a… os lo a… os lo avisamos, pe… pero no quisisteis escuchar.
avisamos, avisamos, avisamos…
Y ahora es cu… cu… cuando…
…cuando veréis la mayor barbacoa de la historia. Y vosotros seréis las chuletas, ¡jajajaja!”.
FIN

-¡Maldita doble personalidad, así no hay manera!
Tengo que…


y FIN, he dicho, ¡ja, jaja, jajaja!
¡JAAAA, JAJAJAJAJA!

jueves, 7 de junio de 2012

Canela

Ilustración de Aurora Ruá - http://maldelcap.blogspot.com.es/
(Aurora, mil gracias)



CANELA


Canela es una borriquilla,
negra, negra, como el carbón,
vivaracha como una ardilla,
y tiene enorme el corazón.

Le pusieron Canela,
pues la canela le entusiasma,
y aunque la tripa le duela,
come tanta que te pasma.

Si sus patas enumeras,
contarás sólo tres.
Nunca gana a las carreras,
pero nunca da un traspiés.

En su granja todos son amigos,
también en la granja de enfrente,
y a todos les importa un higo
que Canela sea diferente.

Bueno, en realidad, no a todos,
pues Margarita, la vaca coqueta,
dice a Canela, con malos modos:
-¡Qué mal “andas” de la chaveta!

A la granja llega el invierno.
Todos se refugian en el granero.
A Margarita no se la ve el cuerno.
-Dicen que espera un ternero.

En un día azul de primavera,
Margarita al fin ha parido.
Los animales corren afuera
a conocer al recién nacido.
 
Margarita muge, está cansada.
Tras su lomo largo y ancho
se esconde una linda mirada:
la del recién llegado Pancho.

Margarita muge, muge airada,
y al pequeño quiere ocultar.
Se siente muy angustiada:
-¡Ni se os ocurra bromear!

Pancho ya está despierto
y salta como un toro bravo,
dejando así al descubierto
su largo, larguísimo rabo.

Canela, decidida, se acerca,
con una sonrisa delicada.
Margarita, que es muy terca,
aún se muestra desconfiada.

Al ver a su hijo con tanta vida
corriendo entre la multitud,
Margarita,  arrepentida,
sonríe a Canela con gratitud.

Y todos ríen con buen talante.
¡Hasta la vaca Margarita!
En esta granja tan chocante
nadie, nadie falta a la cita:

El gallo Pacock con sus dos crestas,
también Pigui, el cerdo  lanudo.
Sipysip, las ovejas siamesas.
Y Jorsé, el caballo tartamudo…

CHIMPÓN