Páginas

lunes, 9 de abril de 2012

De vencidos y bendecidos


  DE VENCIDOS Y BENDECIDOS

¡Damas y caballeros, bienvenidos a otra emocionante tarde de carreras! ¡Les saludamos cordialmente desde nuestros servicios centrales estatales! ¡Les invitamos a quedarse con nosotros en esta nueva edición del Torneo Vida Digna!
¡Y ya, sin más, les presentamos a los participantes de la primera carrera de obstáculos del día!:
¡Por la calle número uno, sobre la yegua Relámpago doña Fermina, el marido en paro, cuatro niños por criar y la abuela con alzheimeeeer!
¡Por la calle número dos, a lomos de Superpotro don Esteban, la churrería decadente, el drogadicto de su hijo y los amigos del drogadicto de su hijoooo!
¡Por la calle número tres, sobre Huracán abuela Milagros, los hijos de su hija fallecida, la irrisoria pensión y el aviso de desahucioooo!
¡Por la calle número cuatro, montando a Rayo Cósmico licenciada Laura, la presión de la familia, la presión de la sociedad y la presión de la depresioooón!
¡Por la calle número cinco…!

¡Y comieeeenza la carreraaa!
¡Los caballos salen enloquecidos, señoras y señores! ¡Todos marchan en un puño! ¡La igualdad es formidable! ¡Se presenta una dura batalla!
¡Al llegar a la primera curva, Rayo Cósmico licenciada Laura toma la delantera, seguida de cerca por Relámpago doña Fermina y por Superpotro don Esteban! ¡Se aproximan al primer obstáculo: los complicados troncos de los recibos de luz y gas, que de nuevo los han puesto más altos! ¡Qué maravilla de participantes, señoras y señores, qué manera de saltar…! ¡Oh, esperen un momento, Huracán abuela Milagros tropieza con el último tronco y caeee!

¡La carrera está siendo mucho más dura de lo esperado, damas y caballeros! ¡A falta de una vuelta tan solo quedan tres participantes en pista! ¡Relámpago doña Fermina, está en primer lugar, a una cabeza de distancia le siguen Rayo Cósmico licenciada Laura y Superpotro don Esteban! ¡Qué emoción, solamente faltan dos obstáculos! ¡Se aproximan a la última curva! ¡Relámpago doña Fermina se trastabilla con el muro de la hipoteca y Rayo Cósmico licenciada Laura la sobrepasa increíblemente! ¡Superpotro don Esteban ha perdido fuelle y se queda definitivamente atrás! ¡Qué carrera estamos viendo, amigos, qué valor, qué lucha, qué sufrimientooo!

¡Rayo Cósmico licenciada Laura se destaca en cabeza, va lanzada, se siente ganadora, galopa, galopa, galopaaa! ¡Atención va a afrontar el último obstáculo, es el foso del fin de mes, se aproxima, ha llegado, toma impulso, saltaaaa…, y caeeeee! ¡Relámpago doña Fermina llega ahora, saltaaa…, y también caeeee, señoras y señoreees! ¡Atención a Superpotro don Esteban que venía rezagadooo…! ¡Saltaaa… y caeee! ¡Increibleeee! ¡Ha sido una carrera brutal! ¡Nadie ha conseguido llegar a la metaaa!

¡Pero un momento…, quedaba un participante, es impresionante, lo habíamos olvidado! ¡Aún está muy lejos! ¡Parece…! ¡Sí, cómo no, es el campeonísimo Pachorra Lamía banquero Borja Mariiiii! ¡Con qué tranquilidad se aproxima a la meta, señoras y señores! ¡Y es que los obstáculos desaparecen a su paso, amigos espectadores! ¡Qué suficiencia, que calma, que imperturbabilidad, que despreocupación, que sosiegooo!  ¡Y va a ganar, va a ganar, va a ganar…! ¡Ganoooó! ¡Vencedor una vez más, de nuevo, como siempreeeee… el de siempreeee, Pachorra Lamía banquerooooo…. Borja Mariiiii!

12 comentarios:

  1. Genial!!! Es una manera muy irónica de criticar esta bendita sociedad nuestra, donde ganan los de siempre. Muy acertada la foto de los hermanos Marx, es una historia perfecta para ellos. Enhorabuena por un relato tan estupendo. Un beso cuentista.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Lúa. Al final, lo mejor, es tomarlo todo con un poco de humor. Un beso.

      Eliminar
  2. Ingeniosa comparación, como crítica, del día a día de muchas personas..
    Feliz noche ;) bsoss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, corazón. Feliz noche para vosotros. Besitos.

      Eliminar
  3. Por supuesto, quise jugarle unos boletos al banquero (me pasaron el dato de que era una fija que ganaba), pero al ir a la ventanilla, los especuladores ya habían agotado los talonarios.
    Ni así pude ganar.
    Muy excitante y penosa carrera. Creo que la patrocinaba el Gobierno, quien aportó el jugoso premio al ganador.
    Me encantó la idea y el desarrollo, pero -me amargó el final (como a todos, supongo).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Arturo. Crees bien, sí, carrera patrocinada por el Gobierno. Siento lo del final, si hubiera ganado otro se habría tratado de un cuento de ciencia ficción. Un abrazo.

      Eliminar
  4. Excelentemente penoso, amigo. Esa no debería ser la realidad. Que el ganador no se queje, si un día todos los que cayeron en la carrera...se levantan.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé si se quejará, pero si se levantan todos va a tener que empezar a correr como los demás. Gracias por estar ahí, amigo.

      Eliminar
  5. Brillante ironía cuentista, lástima que sea tan real

    ResponderEliminar
  6. "El que rie el último, rie mejor". Eso nos cuenta el refrán.
    A más de uno está a punto de rompérsele el juguete. Aún no lo saben, pero es así.

    Esta genial historia del cuentista me ha recordado la historia del rico y el pescador y que decía más o menos así:

    Un hombre rico se escandalizó cuando vio a un pescador tranquilamente recostado junto a su barca, contemplando el mar cristalino y fumando apaciblemente su pipa, después de haber vendido el pescado.
    -¿Por qué no has salido a pescar? – le preguntó el hombre adinerado al pescador.
    -Ya he pescado bastante por hoy – respondió el sosegado pescador.
    -¿Por qué no pescas más de lo que necesitas? – insistió el millonario.
    -¿Y qué iba a hacer con ello? – preguntó a su vez el marinero.
    -Ganarías más dinero y podrías instalar un motor nuevo y más potente a tu barca. Podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces y ganar más dinero!! Rápidamente ganarías dinero para tener dos barcas, cuatro barcas... una flota!! Entonces, serías rico y poderoso, como yo.
    -Y que haría entonces? – preguntó de nuevo el pescador.
    -Podrías sentarte y disfrutar de la vida – respondió el hombre pudiente.
    -¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento? –respondió sonriendo el pescador.

    Gracias cuentista por esta carrera tan bien contada. Un beso!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Genial!
      No hay más que decir.
      Muchas gracias, un beso.

      Eliminar

Este blog también se alimenta de tus palabras. Gracias por comentar.